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Macarena Bielski/Laura Ramírez Ashbaugh | DRØNE-HOWL – Residencia artística + Muestra

Del 13 al 17 de Octubre Macarena y Laura trabajarán en la pieza DRØNE-HOWL. Este proceso finalizará con una muestra abierta al público el sábado de octubre a las 19:30h.


QUÉ: DRØNE-HOWL de Macarena Bielski y Laura Ramírez Ashbaugh
CUÁNDO: 17 de Octubre 20h (Apertura de puertas 19:30h)
CÓMO: Compra tu ENTRADA (7€+Gastos gestión) y rellena el FORMULARIO


Esta semana damos la bienvenida, teníamos muchas ganas de anunciarlo, a Underthepulse, proyecto formado por Macarena Bielski y Laura Ramírez Ashbaugh que llegan a Málaga como compañía en Residencia gracias al Premio INNERCIA – Plataforma de Encuentro e Interacción para la Danza que otorgó Ximena Carnevale en el 39º Certamen Coreográfico de Madrid Paso a 2 (2025), con el apoyo de La Caverna.

Durante una semana, ambas trabajarán en la pieza DRØNE-HOWL, un proceso que culminará con una muestra abierta al público el próximo sábado 17 de octubre a las 19:30h.

Underthepulse es la colaboración entre Macarena Bielski y Laura Ramírez Ashbaugh,
centrada en el sonido como fuerza que atraviesa y transforma el cuerpo. Su práctica parte de la escucha y la vibración como origen del movimiento, más allá de la voluntad. Juntas desarrollan una investigación híbrida que cruza danza, performance y música en vivo. El sonido se convierte en una materia física que desestabiliza la presencia escénica y genera estados corporales inestables. Sus piezas proponen experiencias sensoriales habitables, donde danza y sonido laten en un mismo pulso.

¡Os esperamos para compartir este proceso de cerca! Compra tu ENTRADA y rellena el FORMULARIO


Macarena Bielski es bailarina, música y creadora multidisciplinar. Su práctica entrelaza danza, performance y música en vivo, explorando el cuerpo como espacio de resonancia emocional y política y expandiendo la coreografía hacia territorios sensoriales.

Graduada en 2022 en Danza Contemporánea por P.A.R.T.S. (Bruselas), desarrolla una investigación que articula movimiento y composición sonora. Como diseñadora de sonido, ha colaborado en proyectos como HÄXAN, Angelical, Devotion y This is la mort, presentados en espacios y festivales nacionales e internacionales.

Es artista residente y profesora en Réplika Teatro. Su proyecto más reciente, A Sacred Reverie in a Dead Nostalgia, profundiza en la relación entre cuerpo, memoria y sonido.

Laura Ramírez Ashbaugh es coreógrafa, bailarina y DJ madrileña, de origen ecuatoriano y estadounidense. Su práctica artística se sitúa en el cruce entre danza, coreografía y prácticas sonoras, con especial interés por la investigación colectiva, los afectos y la creación de nuevos espacios de relación.

Graduada en Teatro Físico por la Royal School of Dramatic Art, amplió su formación en danza y coreografía en instituciones como la Martha Graham School, la Merce Cunningham School de Nueva York y la SNDO de Ámsterdam.

Ha colaborado con artistas como María Jerez, Cris Blanco, Xavier Le Roy, Marten Spångberg y Claudia Pagès, y presentado su trabajo internacionalmente. Desde 2019 forma parte del departamento de Educación y Mediación del Museo Reina Sofía.


Sobre DRØNE-HOWL:

DRØNE-HOWL explora la tensión entre cuerpo y sonido, un terreno donde la vibración deja de ser sólo audible y pasa a sentirse en huesos, órganos y piel.

El movimiento no nace con una intención narrativa, sino a través del roce con frecuencias invisibles: el zumbido grave que retumba como un suelo movedizo, y el aullido agudo que atraviesa como filo. La danza se convierte en resonancia. Cada gesto es una respuesta, un eco, una interferencia. Los cuerpos vibran, tiemblan, caen, se deforman bajo la presión sonora, dejando que el ruido los modele y los expulse hacia lo desconocido. Maca y Laura negocian las sensaciones y los restos de desorientación y desborde en el cuerpo, a través del cuerpo, encarnando esa fricción que se multiplica en lo audible y lo físico. Entre lo continuo y lo explosivo, entre la quietud cargada y el estallido inevitable, se abre un espacio de escucha encarnada.

En DRØNE-HOWL, el espacio no es un lugar de representación, sino un paisaje sonoro-corpóreo donde lo audible se vuelve visible. La pieza invita a habitar la incomodidad del ruido, su potencia transformadora, y a descubrir en él una poética del temblor: un grito sordo que late en el interior de cada cuerpo, una frecuencia que nos atraviesa y nos recuerda que danzar es, en esencia, vibrar.

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